Donald Trump rechaza ir Super Bowl LX y critica el show de medio tiempo a horas de las finales de conferencia
A horas de que se disputen las finales de conferencia de la NFL entre Patriots y Broncos en la AFC y el duelo de la NFC con Rams visitando a Seahawks, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que no asistirá al Super Bowl LX, sin importar qué equipos avancen al partido por el campeonato.
Trump realizó las declaraciones en una entrevista concedida a The New York Post desde la Oficina Oval, en la que abordó tanto su decisión de ausentarse del gran juego como su descontento con los artistas seleccionados para el espectáculo de medio tiempo del evento, programado para el 8 de febrero en San Francisco.
El presidente expresó su rechazo a la participación de la superestrella del rap latino Bad Bunny y de la banda Green Day, recientemente anunciada como parte del espectáculo, ambos conocidos por sus posturas críticas hacia su figura política.
Estoy en contra de ellos. Creo que es una decisión terrible. Lo único que hace es sembrar el odio. Terrible”, dijo Trump en referencia directa al show musical del evento más visto del calendario deportivo estadunidense.
Críticas al espectáculo y distancia como argumento
Pese a sus comentarios sobre los artistas, Trump aclaró que su ausencia no se debe exclusivamente al espectáculo de medio tiempo. Según explicó, la ubicación del Super Bowl LX en Santa Clara, California representó un factor determinante en su decisión de no asistir.
Está demasiado lejos. Lo haría. He tenido muy buenas manos en el Super Bowl. Les caigo bien”, afirmó el mandatario. “Iría si fuera un poco más corto”.
San Francisco será la sede del Super Bowl LX, un escenario que la NFL eligió tras 10 años sin albergar el partido por el campeonato. La distancia desde Washington y los protocolos de seguridad asociados a un evento de esta magnitud suelen representar un desafío adicional para la agenda presidencial.
Antecedentes de Trump en grandes celebraciones deportivas
La decisión de no asistir al Super Bowl contrasta con la presencia de Trump en ediciones anteriores. El presidente acudió al Super Bowl del año pasado en Nueva Orleans, donde los Eagles derrotaron a los Chiefs en un partido que captó una audiencia masiva.