Plantean prohibir producción y comercialización de fuegos artificiales que contengan fósforo blanco
Con el objetivo de prohibir la producción o fabricación, manipulación o uso y la comercialización de artículos pirotécnicos, fuegos artificiales o municiones que contengan fósforo blanco, las diputadas Laura Iraís Ballesteros Mancilla, Iraís Virginia Reyes De la Torre y el diputado Miguel Ángel Sánchez Rivera (MC) suscriben una iniciativa que reforma la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
Establece que los artificios pirotécnicos deben diseñarse, fabricarse y entregarse bajo estándares previstos por la Secretaría de la Defensa Nacional, que aseguren la mínima exposición a riesgos para la vida, salud humana y medio ambiente, evitando daños a la propiedad y cumpliendo con reglas de seguridad y buenas prácticas en todas sus etapas, incluida la previa a su uso.
Para ello, se requiere la aplicación de técnicas de producción que reduzcan los riesgos inherentes y minimicen los impactos ambientales. Asimismo, los artificios deberán tener el número de permiso del laboratorio que los fabricó en el empaque.
En la exposición de motivos, consideran que el uso de pirotecnia representa un riesgo real tanto para la salud de las personas como para los animales y el medio ambiente.
Refieren que la Organización Mundial de la Salud señala que los fuegos artificiales liberan gases contaminantes como el monóxido de carbono que deteriora la atmósfera, ya que los mismos tardan entre dos y tres días en disiparse.
De acuerdo con la OMS, el fósforo blanco es utilizado en aplicaciones militares y usos industriales en la producción de ácido fosfórico y fosfatos, aunque su uso como rodenticida o en fuegos artificiales ha decrecido.
Señalan que la exposición al fósforo blanco es peligrosa por cualquier vía (ingestión, inhalación, contacto con piel o mucosas). Provoca quemaduras profundas, efectos térmicos y químicos y puede penetrar tejidos llegando incluso a los huesos.
A lo anterior, se suma la limitada regulación y supervisión en la producción, almacenamiento, comercialización y uso de estos productos, lo que explica la frecuencia de accidentes, principalmente explosiones, que ocasionan pérdidas humanas, personas heridas y la destrucción parcial o total de talleres y viviendas donde se manipulan estos materiales.
Con la base de datos de accidentes relacionados con sustancias peligrosas, elaborada a partir de información del Centro Nacional de Comunicación y Operación (Cenacom), la pirotecnia representa la segunda causa de incidentes.
Mencionan que entre 2003 y 2021 se contabilizaron 649 sucesos. Los años con mayor incidencia fueron en 2019 y 2021, ambos con 84 accidentes, seguidos de 2020 con 64 y 2017 con 60 casos registrados.
Además, la mayoría de los accidentes con pirotecnia ocurren durante la fabricación, especialmente en talleres clandestinos, los cuales concentran el 40.8 por ciento de los casos al operar sin autorización de la Sedena, mientras que los talleres registrados representan solo el 11.6 por ciento de los incidentes.
También destacan los accidentes vinculados con el uso, almacenamiento y transporte, 13.1 por ciento sucede en viviendas donde se guarda pirotecnia, 12.5 por ciento en eventos masivos como celebraciones religiosas, y otros en la vía pública, principalmente durante traslados o peregrinaciones.
Advierten que México necesita una regulación nueva en materia de pirotecnia que permita seguir celebrando las tradiciones, sin poner en riesgo a las comunidades ni al medio ambiente.
La iniciativa, turnada a la Comisión de Defensa Nacional, plantea modificar los artículos 41 Bis y 41 Ter de la ley antes referida.